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`Picas: Jugando a las cartas con el asombroso Robert Lepage
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`Picas’: Jugando a las cartas con el asombroso Robert Lepage

Por José Catalán Deus
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jcdeustelefonicanet/6/6/17
viernes 11 de mayo de 2012, 01:00h

Los dioses del olimpo han querido que confluyan en Madrid el mismo día dos propuestas, las de Robert Lepage y Peter Brook, tan diferentes y enriquecedoras coincidentes en un punto, la excelencia que ilumina, que inspira y que aporta.

El dramaturgo canadiense no decepcionó en el estreno mundial de su nueva producción, un ambicioso proyecto en cuatro capítulos y una duración total de doce horas que le va a tener movilizado en los próximos años.

La primera entrega, Picas, de este Juego de cartas, fue un asombroso despliegue de magia escenográfica e interpretativa como pocas veces se ha visto. Hay escenas regulares y sublimes, momentos peor y mejor hilvanados, meandros complicados en la trama y un final confuso al que llegas exhausto. Pero por encima de todo supone un despliegue del mejor teatro que hoy puede verse. Un presupuesto de un millón de euros, de los que 30.000 ha puesto el Teatro Circo Price.

Playing cards 1: Spades parte de la famosa baraja con las fotos de los gerifaltes más buscados del régimen de Sadam Hussein que se distribuyó a las tropas que ocuparon Iraq, más concretamente de los cuatro máximos dirigentes que ocupaban las cartas de los cuatro ases, de picas, de corazones, de tréboles y de diamantes, a saber el dictador, sus dos hijos varones y el jefe de los seguridad interna.

Comienza en el poblado iraquí de imitación que se construyó en el desierto de Nevada, a 40 kilómetros de Las Vegas, para entrenar a la élite de los ejércitos de la coalición que apoyó al presidente George Bush hijo. Un soldado español y otro danés pasan a duras penas las difíciles pruebas y en el retorno a sus países de origen hacen escala en la ciudad del juego, donde se celebra una convención de compraventa de programas televisivos en la que se han citado un productor británico ex ludópata y su amante, una ejecutiva francesa ex alcohólica. Coinciden en la trama con una pareja francesa que ha venido a casarse. La gobernanta del servicio de habitaciones del hotel donde todos se alojan supervisa a una nueva limpiadora. Ya tenemos a los ocho protagonistas. Oros, copas, bastos y espadas. Sólo falta el impar, el desestabilizador, el comodín, El Loco o El Bufón del Tarot, el símbolo de la anarquía que reina en el cosmos, más que el diablo, el azar y el destino en la misma mochila. Y este personaje desestabilizador que es un sádico y un eremita al mismo tiempo, que causará dolor inmenso a unos y redimirá a otro. Y hasta el mismísimo Elvis resucita para introducir y despedir esta tragicomedia de nuestros días.

Ya ven ustedes lo ambicioso del argumento. Lepage lo ha resuelto de la nica forma posible, con la colaboración de t a t con los seis intérpretes, que han ido construyendo a lo largo de un año los distintos personajes que interpretan hasta llegar a unos treinta diferentes. Cuatro actores y dos actrices con mayscula absoluta: Sylvio Arriola, Nria Garcia, Tony Guilfoyle, Martin Haberstroh, Sophie Martin y Roberto Mori: así, sin especificar lo que hace cada uno, para que no sepas distinguirlos, para que te pierdas entre los personajes, para que te interrogues quién es quién y dónde está cada uno, y cómo aparece por arte de magia, y como se trasmuta en alguien completamente diferente. Asombroso trabajo de actores, realmente inigualable.

Así que a los nueve o diez personajes principales, se suman otros muchos empleados del hotel y los croupiers del casino. La acción tiene más de veinte escenarios que surgen y desaparecen como por arte de magia del interior de la reducida pista circular circense donde se desarrolla la obra, un círculo mágico que a veces gira, que se tragas y vomita gente y cosas en una sucesión de escenas que desarrollan la acción en varios planos simultáneos. Vamos y venimos por el desierto y el casino, por el hotel y el aeropuerto; desde un campo de entrenamiento, pasamos por un barracón militar, llegamos a la aduana, presenciamos escenas dramáticas en las habitaciones de todos los huéspedes, asistimos a conversaciones triviales o decisivas en los bares del complejo hotelero, paseamos junto a las ruletas y las mesas de póquer, bajamos a la piscina de hidromasaje, subimos a los ascensores, y hasta visitamos una consulta médica y un garito prestamista antes de irnos a una abracadabrante acampada nocturna.

Entenderán por qué hemos usado el calificativo de asombroso para definir escenografía e interpretación en esta pieza asombrosa. Lepage no gusta de hablar mucho de sus obras: Una partidas a las cartas puede parecer algo normal y corriente, pero encierra la historia del mundo. Los árabes lo inventaron, los europeos lo transformaron y después los americanos les dieron otro uso, por decirlo así. A través del juego de cartas podremos tratar una gran variedad de temas: la suerte, las apuestas, la adicción y, por supuesto, el Tarot. Es todo lo que ha dicho.

Tampoco vamos a extendernos más en todos los misterios, preguntas y respuestas que la obra incluye. Las incógnitas de los comportamientos. El realismo deslumbrante de escenas y diálogos. Los fabulosos recursos sonoros y visuales, de caracterización y de vestuario, que se despliegan en sucesión interminable. Es cualidad de los grandes creadores de nuestra época la dirección de equipos complejos, el liderazgo de colectivos de excelencia. Lepage no es un artista encerrado en su taller. Ejerce este arte colectivo tan incomparablemente emocionante que es el espectáculo teatral/musical combinado. Los dioses del olimpo han querido que confluyan en Madrid el mismo día dos propuestas, las de Robert Lepage y Peter Brook, tan diferentes y enriquecedoras coincidentes en un punto, la excelencia que ilumina, que inspira y que aporta.

Algunos de los trabajos anteriores de Lepage que hemos reseñado en sus estrenos:

The blue dragon

The Rakes progress (La carrera del libertino), de Igor Stravinski

Lipsynch

VALORACIÓN DEL ESPECTCULO (del 1 al 10)
Interés: 9
Textos: 8
Dirección: 9
Interpretación: 9
Escenografía: 9
Msica: 8
Producción: 9

Festival de Otoño en Primavera
Teatro Circo Price
Playing Cards 1: SPADES (Juego de cartas 1: PICAS)
Ex Machina / Robert Lepage
www.lacaserne.net www.epidemic.net
9, 10, 11, 12 y 14 de mayo, a las 20 horas
13 de mayo, a las 19 horas

País: Canadá
Idioma: Francés, inglés y español (con sobretítulos en español)
Duración aproximada: 3 horas (sin intermedio)
Año de producción: 2012

Textos: Sylvio Arriola, Carole Faisant, Nria Garcia, Tony Guilfoyle, Martin Haberstroh, Robert Lepage, Sophie Martin y Roberto Mori
Dirección escénica: Robert Lepage
Dramaturgia: Peder Bjurman
Asistente de la puesta en escena: Félix Dagenais

Intérpretación: Sylvio Arriola, Nria Garcia, Tony Guilfoyle, Martin Haberstroh, Sophie Martin, Roberto Mori.

Msica original Philippe Bachman
Escenografía Jean Hazel
Diseño de iluminación Louis-Xavier Gagnon-Lebrun
Diseño de espacio sonoro Jean-Sébastien Côté
Diseño de vestuario Sébastien Dionne
Asistente diseño de vestuario Stéphanie Cléroux
Diseño de utilería Virginie Leclerc
Diseño de imágenes David Leclerc
Wind Art Daniel Wurtzel
Pelucas Rachel Tremblay

Juego de cartas 1: PICAS es una producción de Ex Machina, creada por iniciativa de la Red 360 y patrocinada por Luminato, Toronto Festival of Art & Creativity, en coproducción con Teatro Circo Price Madrid, Ruhrtriennale, Scène nationale de Sénart La Coupole, La Comète Scène nationale de Châlons-en-Champagne, Célestins Théâtre de Lyon, Cirque Jules Verne & Maison de la Culture, Scène nationale dAmiens, Roundhouse Londres, Odéon-Théâtre de lEurope, Østre Gasvaerk Teater Copenhagen, Norfolk & Norwich Festival, International Stage at Gasverket Stockholm

Miembros de la Red 360, asociación de espacios circulares dedicados al ámbito artístico.

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