De esa Alemania con mala fama de cuadrada y fría nos llega uno de los espectáculos más redondo y emotivo de la temporada. Una pieza sin palabras, teatro gestual con máscaras, una alegoría de la vida como paréntesis entre dos fragilidades, la infancia y la vejez. El grupo Familie Flz nos visita en el marco de una larga gira europea expectante ante su bien ganado prestigio. Expresarse sin palabras ni gestos faciales le deja al cuerpo todo el protagonismo. Ayudados de algunas de las mejores piezas de la msica clásica interpretadas en directo al chelo y al piano, intercalando refinados juegos de sombras, Infinita marca la abrumadora diferencia entre lo auténtico y lo rutinario, entre lo penetrante y lo trivial.
Es el quinto espectáculo de esta compañía sin par, nacida en 1994 de un grupo de estudiantes de mimo en el estado federal de Essen. Su Ristorante Immortale estuvo tres semanas en Madrid en un Festival de Otoño de hace ya años. Crean colectivamente sus trabajos, y actores y autores son la misma cosa. Sus máscaras obedecen a un cuidadoso proceso de creación que las llena de contenido como si fueran un texto.
Por esas concomitancias significativas tan sugerentes de la actualidad cultural, Infinita se parece en tema y presentación a otro espectáculo estrenado hace unos días, Perséfone, de la compañía española Comediants. Ambos tratan de la muerte, ambos tienen mucha msica y ambos esgrimen máscaras. Pero ahí acaban las similitudes. Del día a la noche.
Privados de la palabra y reducidos los actores a una máscara hierática a la que sólo dota de vida una expresión corporal depurada, el trabajo de esta familia Flz se basa esencialmente en extraodinarias dotes de observación para reproducir el comportamiento de la gente en su vida cotidiana. Esta vez se trata de la infancia -primeros pasos, inicios de la personalidad, despertar a la sexualidad- y de la ancianidad -reducción vital a los mínimos, espera resignada, ltimos destellos de una vida que se apaga-; el principio y el final de cada vida, las dos etapas más lejanas y más próximas, el cierre del círculo vital.
Su visión del mundo infantil despierta automáticamente entre los espectadores una oleada de ternura irresistible. Es muy perspicaz y de un realismo pleno de magia. Mucho más difícil es el trerritorio de la ancianidad, donde moverse con ingenio y compasión de forma equilibrada distingue a esta compañía de casi todos los experimentos parecidos que hemos visto. Reirse de los viejos es fácil, ridiculizar cuerpos que tiemblan y mentes que se apagan, está a la altura de cualquier desalmado. Pero reflejar con respeto el lamentable final que a todos nos espera es algo inestimable.
Ciertamente entre el niño que se tambalea por vez primera erguido y el viejo que apenas puede tenerse en pie hay un largo recorrido que nos lleva al sitio de donde venimos. El tratamiento certero de este manido misterio, la risa sin maldad, la emoción sin sensibilería, son las eficaces herramientas que enarbola Familie Flz para hacerse merecedora de nuestro agradecimiento.
VALORACIÓN DEL ESPECTCULO (del 1 al 10)
Interés: 7
Msica: 8
Dirección: 7
Interpretación: 8
Escenografía: 6
Realización: 6
Producción: 8
Naves del Español Sala 1
INFINITA
Una obra de FAMILIE FLÖZ
De Bjrn Leese, Benjamin Reber, Hajo Schler y Michael Vogel
Una producción de FAMILIE FLÖZ, Admiralspalast, Theaterhaus Stuttgart
Del 3 al 13 de noviembre de 2011
Duración 90 min. (aprox.)
Web www.floez.net
Dirección, Michael Vogel y Hajo Schler
Compañía, Familie Flz
Reparto, Bjrn Leese, Benjamin Reber, Hajo Schler y Michael Vogel
Escenografía Michael Ottopal
Msica Dirk Schrder
Máscaras Hajo Schler
Luces Reinhard Hubert
Vestuario Eliseu R. Weide
Animación, Vídeo Silke Meyer
Vídeo Andreas Dihm
Dirección de producción Pierre Yves Bazin
UNA PRODUCCIÓN DE FAMILIE FLÖZ EN COPRODUCCIÓN CON ADMIRALSPALAST BERLÍN, THEATERHAUS STUTTGART Y LA STRADA GRAZ
Distribución en España: PRODUCCIONES TEATRALES CONTEMPORNEAS www.ptcteatro.com



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