Thomas Bernhard ((Heerlen, Holanda, 1931 Austria 1989) escribió un buen puñado de piezas dramáticas que han sido llevadas a la escena por compañías de medio mundo. Es un autor agresivo, lcido, repetitivo, como si sus obras se ajustaran a una partitura musical de la que desconocemos la estructura. Después de todo siempre fue un msico frustrado. Y conoció por dentro los distintos mundillos del arte. Arte y artistas, teatro y actores son el foco de su atención en esta obra Tala, una de las mejores novelas de Bernhard, escrita en 1985, cuatro años antes de morir.
Tala, como se ha traducido en español, es parte de una trilogía con la que el autor austriaco rompió todos los lazos con el Establishment artístico vienés. Pero por sencilla que sea la estructura: un largo monólogo en el que protagonista (Bernhard) describe una cena artística, organizada por un matrimonio de aburridos filántropos (los Auersbeger), eso no significa que sea sencillo llevarla a escena. Al contrario.
Gonzalo Cunill y Juan Navarro lo han intentado, pero la pieza estrenada el miércoles en la madrileña sala Cuarta Pared, dentro de la XXIX Edición del Festival de otoño en primavera (ya son ganas de poner títulos) solo se salva por la palabra de Bernhard. Cunill pronuncia su monólogo correctamente, pero hay que ser un genio de la escena para mantener la atención de los espectadores durante dos horas, en un escenario poblado de botellas de cava, un sillón y mucho ruido.
Lo que nos cuenta el actor, ese monólogo menos ácido, menos absurdo de lo que podría esperarse en Bernhard, es en algunos momentos magistral. Un retrato de la sociedad vienesa a través de uno de los grandes símbolos culturales de la ciudad: el Burgertheater. Uno de cuyos actores, el más grande, es la estrella de la cena que nos describe el personaje. Una cena que se convierte, en realidad, en un funeral por la amiga muerta suicida Joana.
Navarro y Cunill estrenaron esta producción en el Festival Temporada Alta de Girona, el año pasado. De ahí, quizás, la elección de las botellas de cava que llenan el escenario. Ambos trabajaron el año pasado a las órdenes de Rodrigo García en su demencial Gólgota picnic, estrenada por el Centro Dramático Nacional.
Es digno de elogio su empeño pero, desgraciadamente, su puesta en escena no añade nada a la obra de Bernhard que uno puede leer tranquilamente en su casa. Porque si la pieza se sostiene durante esas dos largas horas no es por los efectos de la luz-relámpago, ni los vídeos proyectados sobre la pared, ni la caída masiva de las botellas, la msica electrónica, o los desplazamientos del sillón que domina la escena, ni siquiera por la correcta interpretación de Cunill, sino por la inteligente, sincera, a ratos conmovedora palabra de Bernhard.
Festival de Otoño en Primavera
Sala Cuarta Pared
Tala de Thomas Bernhard
Del 23 al 27 de Mayo
Estreno en Madrid
Duración aprox.: 1 hora y 40 minutos (sin intermedio)
Año de producción: 2011
Viernes 25 habrá un encuentro con el pblico tras la función
Adaptación de la novela: Antonio Fernández Lera/Gonzalo Cunill
Creación y dirección: JUAN NAVARRO
Creación e interpretación: GONZALO CUNILL
Traducción: MIGUEL SENZ
Diseño de iluminación y dirección técnica: FERDY ESPARZA
Audiovisuales: TONI ROURA
Producción ejecutiva: ETERI PRODUCCIÓ I GESTIÓ
Subvencionado por: FESTIVAL TEMPORADA ALTA DE GIRONA 2011 y CONCA Con la colaboración de: ANTIC TEATRE y LANIMAL A LA ESQUENA


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