De oficio, plumífero

Recorrido en la prena

Redacción | Viernes 29 de agosto de 2025
En aquella prehistoria del periodismo antes de internet, estos son algunos de los diarios y revistas por los que ha pasado

Con 18 años empezó los estudios de periodismo, y antes de cumplir 19 el profesor de Geografía, Jesús Oya, les propuso a tres o cuatro rojillos del primer curso que le ayudaran a realizar un serial sobre la agitación que había estallado en las universidades españolas que le había encargado coordinar Pyresa, la agencia de información de la cadena de Prensa del Movimiento, que por entonces también comenzaba a despegarse del Régimen y era la segunda del país tras Efe-Cifra. Fueron sus primeros ingresos de periodista, todo un verano de trabajo y el resultado se publicó en los cuarenta periódicos de la cadena. hemerotecas.

A continuación se presentó en la redacción de un semanario recién fundado por Cantarero del Castillo y otros falangistas de izquierda evolucionista y empezó a publicar reportajes, que a menudo eran la pieza más extensa de la revista, con temas un tanto osados para la época como la denuncia de los aditivos en los alimentos, el estadillo del latifundismo, los males ambientales del desarrollismo o los perjuicios a la industria textil española por aquella famosa Ley Mills, puro proteccionismo made in USA.

Serían dos años, que terminaron con pesar del director Bernardo Díaz-Nosty, cuando en 1969 consigue ser admitido en el diario ABC para las prácticas veraniegas de los estudiantes de la EOP. El puesto de ayudante de confeccionador le venía perfecto para pasar desapercibido pues ya había iniciado su intensa actividad subversiva antifranquista. Era un sueldazo para la época, que se prolongaría dos años hasta que le descubrieron formando un grupo de la OSO en el taller.

Mientras escribía y escribía en la prensa clandestina del FRAP (Emancipación, Acción, Vanguardia Obrera, etc.) encontró un hueco en el diario Informaciones y estuvo todo un verano en el servicio de documentación traduciendo sesudos artículos del Financial Times. Confiesa que su inglés era flojo y que consultaba continuamente el diccionario, pero no lo debió hacer tan mal cuando el jefe del servicio, Guillermo Medina, le propuso ser el redactor-jefe de una nueva revista económica llamada 'Aduanas' que fue el primer paso en el mundo de la comunicación de Jesús Polanco, que se convertiría en el personaje más importante del sector a partir de fundar El País.

Nuestro biografiado hubiera figurado sin duda en el equipo fundador de ese diario de no mediar por medio el primero de mayo de 1973, su detención como organizador de los tumultos, su estancia en prisión con graves acusaciones de un tribunal militar, y su exilio en 1974. Durante dos años será redactor y locutor en las emisiones en español de Radio Tirana, Albania. Después pasará por París como responsable de la agencia de noticias del FRAP, la APEP, mientras intentaba ganar algún dinero colaborando con Cuadernos para el Diálogo y otras publicaciones que florecían con la llegada de la democracia.

Al regresar a España con la amnistía de 1976, vivirá una etapa corta pero muy fructífera en la nueva revista ‘Posible’, donde sus reportajes, sobre todo la serie de 'El dinero de los políticos', le abrirán el paso al gran fenómeno de la Transición, el semanario Interviú y su millón de ejemplares de venta. Serán los cuatro años quizás más extensos de su carrera, decenas de reportajes de mucho impacto que culminará en unos meses como director de la redacción de Madrid, para abandonar tan prometedora trayectoria repentinamente comprendiendo de golpe las miserias de la profesión, sobre todo en los puestos directivos.

Dará vueltas y vueltas, buscando otros caminos. Formará parte del equipo que renovará ‘El Ideal Gallego’ será redactor jefe del mensual Dunia’ (nunca antes ningún hombre se había atrevido con la prensa 'femenina'), estará en la movida con la creación de ‘Madrid Me Mata’, en el izquierdista diario ‘Liberación’, publicando el tema del día, y en el proyecto de sacar ‘Paris Match’ en español. Y se estabilizará de nuevo unos años con 'El Independiente', primero como semanario, dirigiendo varias secciones, y después como diario en el puesto de subdirector al frente de los suplementos

Para 1991, cuando se ven obligados a cerrar, estará de nuevo tan desencantado con el periodismo convencional, que fundará un 'newsletter' al que llamará 'Boletín Ong' con el que aguantará en travesía solitaria toda la década, alternándolo con su última etapa de reportero, esta vez mirando al más allá y a la nueva era. Es cuando hace el tránsito del periodismo impreso al digital mientras ejerce como corresponsal en Londres y Roma de publicaciones españolas como Cambio16 . Funda sucesivas intentonas en internet de medios alternativos que culminan en la creación y dirección de 'La Estrella Digital', un suplemento especial de ese diario, volcado en la actualidad de la red.

Con el cambio de siglo será corresponsal de la pujante CNNenEspañol.com.; colaborará en 'Diario Crítico', 'Safe Democracy', 'Más de política', y otras cabeceras, hasta desembocar en 'Periodista Digital', donde inicia en 2011 el suplemento 'Guía Cultural' que sigue editando en la actualidad.