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Una senda invisible

Logotipos usados entonces
Redacción | Miércoles 27 de agosto de 2025
En un artículo publicado una década después del Manifiesto de los Inexistentes se explicaba cómo fue desarrollándose el concepto, sus inspiradores y antecedentes, su escaso eco y desarrollo posterior. Este es el texto publicado en el Boletín Ong, número 5, diciembre de 1992

'En 1974 dos colaboradores de una revista dedicada la medicina alternativa, llamada East West Journal, fundada por Georges Ohsawa, el introductor de la macrobiótica en Estados Unidos, quisieron ampliar la perspectiva a temas de desarrollo personal y autorrealización. Así nació la revista New Age, cuyo nombre serviría después para bautizar a todo el movimiento emergente. También se cuenta que por esas fechas David Spangler visitaba la comunidad pionera de Findhorn donde conectó con la nueva cultura de la que se convertiría en apasionado popularizador: '¿Qué es la Nueva Era? Sencillamente es lo que aparece cuando vivo la vida de manera creativa, enriquecedora y compasiva. Aparece cuando honro a cada persona, animal, planta u objeto como si fuese único y también como si fuese una parte de mí, sintiendo que comparte toda la dignidad y sacralidad que para mí mismo reclamo', dice Spangler en 'El Renacimiento de lo sagrado' uno de sus más conocidos libros.

Porque de eso se trata. La Nueva Era nace cuando una serie de impulsores de la Contracultura de los años sesenta y de los movimientos revolucionarios de esa época comprende que falta algo esencial, un sustrato firme a sus ideas idealistas de cambiar el mundo. Y ese sustrato hormigonado es, aunque al principio parecía un contrasentido, una recuperación de la Espiritualidad, cambiar el acento del Materialismo dominante al Espíritu. Y lo hacen conectando con los depósitos de espiritualidad aun vivos en Oriente y en general en las culturas indígenas aun no occidentalizadas y con los residuos conservados vivos en la filosofía perenne y el esoterismo occidentales.

El 'underground hippie' y el revolucionario (maoístas, anarquistas, trotskistas), dos caminos diferentes en la forma pero coincidentes en el objetivo de construir un ser humano nuevo en un mundo de valores solidarios, se agota, es vencido. Y de esa derrota, una mayoría se integra en la sociedad abandonando sus sueños juveniles. Y unos pocos buscan y buscan hasta encontrar el camino: una nueva forma de ver la realidad, ni underground (marginal) ni overground (desconexión, locura): ground, a ras de suelo.

Luis Racionero ha contado muy bien en su 'Filosofías del underground' el poso cultural y vital del que surge el movimiento Nueva Era. Ganó un premio de ensayo y se publicó en 1977. En su 'epílogo a modo de invitación' tendía un puente hacia lo que ya se veía venir: 'A un número creciente de personas de esta generación, hastiadas del cul-de-sac racionalista, oprimidas por una cultura impersonal, les interesan formas de conocimiento que lleven al gozo, a la comprensión intuitiva sin palabras, a una verdad que no se argumente conceptualmente, sino que se sienta visceralmente como amor'. Y anunciaba en la introducción: 'Los ideales de renuncia a la sociedad de consumo, de protesta contra el autoritarismo y la burocratización, de vida comunitaria descentralizada y cooperativa, de liberación erótica, de economía igualitaria, siguen vigentes, necesarios e irrenunciables, esperando nuevas condiciones objetivas favorables para realizarse'.

Así pues, en ese momento histórico de finales de los años setenta, cuando el movimiento hippie se considera muerto y enterrado para siempre, cuando los grupúsculos revolucionarios naufragan definitivamente, algunas personas, aisladas entre sí, conectan con algo espiritual que es la respuesta, la salida a sus irrefrenables deseos.

Para la época que vamos a vivir hay pues que prepararse. Algunos, un tanto exagerados o condenados a ir por delante, llevan preparándose una docena de años. Quizás si contáramos la historia real de uno de ellos, las vueltas y revueltas que ha dado, fuera más fácil comprender la senda tortuosa, solitaria, silenciosa, que han seguido. Este es el objeto de citar a Ranbir (1) y de gRRound!, su amuleto personal, su truco para no volverse loco, un salvavidas que ha funcionado hasta el momento, una especie de piedra filosofal nunca pulida al completo. Ranbir nos ha contado la historia de gRRound!, una metáfora real.

Nos vimos en su guarida secreta, un piso antiguo con mucho pasillo y geranios en los balcones junto a la Puerta del Sol de Madrid, donde todo, incluso su misma ubicación, simboliza algo, y cada objeto tiene una historia. Se sube en una escalera a lo más alto de la librería y baja un montón de papeles polvorientos. Son los anales de gRRound! someramente organizados, los que llamaríamos documentos originales del proceso si acaso nos lo tomáramos en serio.

A principios de 1981, la palabra aparece por vez primera en un corto poemario que se titula así precisamente, y cuyos primeros versos, -por llamarlos de alguna manera-, dicen:

'Murió ya el underground
para volver a hacer el camino.
gRRound!
arriba
ground sacar la cabeza
hablar ground buenos días.
Basta de buscar el lado malo
y los hecatombe-cambios que nada cambian
no hay futuro con mayúscula.
Esto es: algo que ruja y se haga oír
entre el griterío'.

El conjunto, unido con un clip algo roñoso, termina en un texto que no es poema, ni siquiera poema malo como los anteriores, sino claramente esbozo de programa, en el que leemos: ' Empalmando con lo que llaman la generación del 98 y sólo sentimentalmente. Una vez recorrido el oscuro camino del underground, porque las mil y una españas lo necesitan y chapuzolandia debe morir. Es una crisis espiritual, social; y la política y la económica, meros reflejos. Somos muchos aunque parecemos una minoría despreciada. Y quizás haya que intervenir antes de que sea demasiado tarde. Debemos conseguir comunicarnos. Sin organizar nada, sin planificar nada, sin coordinar nada: por supuesto. Ocurrirá si pensamos que debe ocurrir. Hay posibilidades de futuro, hoy más que nunca, en serio. Ground es un chispazo cerebral combinado espontáneo. Sólo chispazos así, mucho antes de que los conviertan en olas o generaciones, mucho antes de que se vendan en libros, se aprecien sus méritos, se comiencen a entender sus mensajes, sólo chispazos así salvarán la Tierra. Ground, una palabra cualquiera'.

En esa primavera del 81, a un concurso convocado por la revista cultural El Ciervo con el tema 'El desafío moral de la crisis económica', se envía un texto de siete folios titulado 'gRRound!, rugido en la tormenta'. Quizás esté todavía en algún rincón de los archivos de la revista y pueda comprobarse la veracidad de la historia.

'En definitiva, -concluía el trabajo-, el factor más importante de la crisis española es sin ninguna duda de orden espiritual, de inexistencia de un sistema de valores basado en la experiencia y orientado hacia el futuro. Carecemos de una interpretación veraz de nuestra historia, de las causas profundas de la evolución de nuestra patria. Carecemos de parámetros de convivencia social basados en el respeto de las diferencias como nuestro más preciado bien...Son relativamente fáciles las soluciones concretas si las energías se canalizan, si a la envidia sustituye la convicción de que el éxito de los demás colabora al nuestro...Lo que es más difícil es empezar, lanzar las primera señales, abrir la senda entre risotadas y desprecios. Por eso serán ahora pocas y débiles las voces, pero no por ello deben dudar en luchar por expresarse, a su nivel y con tranquilidad. Todo se decide en el terreno de las ideas, y los acontecimientos posteriores que recoge la historia como nos la vienen contando, no son sino consecuencias fatales de ellas. Todo empieza en una máquina de escribir tecleando avergonzada una madrugada, en un cualquiera enfebrecido, dudando a cada
instante en abandonar la estupidez que comete irremisiblemente'.

'Si es así, -continuaba-, si al fin consigue terminar el artículo, despacio, muy despacio habrá respuesta. Algún eco aparecerá un día en una conversación, en cualquier revista de poca tirada o en una brillante pirueta quizá de los gacetilleros de moda. Like a rolling stone: entonces los mejores cerebros se interesarán en la tarea, quizá se planteen que ha llegado el momento de poner el departamento patas arriba, de escandalizar a los círculos y capillas con planteamientos valientes, de llevar a la práctica aquella idea rumiada tantos años, de romper lo que cada uno debe romper y de atar, de atar quizá sólo la voluntad de ser siempre fiel a uno mismo, a la autenticidad: la voluntad, lo único que puede alterar el destino según sabiamente piensa el I Ching; la voluntad, la más preciosa de las facultades según Baudelaire el maldito, que tuvo que atar su genio a expresarse a los otros hombres, a sufrir en el empeño.'

'Por todo ello, -terminaba el corto ensayo-, por muchas cosas más, -algunas de carácter demasiado íntimo-, es por lo que digo gRRound!. Por lo que propongo gRRound!: el comienzo. El tiempo dirá si mereció la pena o si estaba equivocado, eso sí con la mejor, de verdad, intención'.

El 5 de abril de 1981, tal como consta cuidadosamente escrito en la convocatoria, se envió el artículo; el premio se fallaba el 30 de abril. Huelga decir que jamás hubo respuesta.

Y más poesías, ésta datada un 25 de julio de 1981:

'gRRound!, el rayo que une Portopía y el Camino de Santiago,
educadas orientales multitudes por avenidas subterráneas
que desembocan en los sótanos de Santa María La Blanca,
allí, en Villasirga. Un cosquilleo en el cuello, y las retinas
iluminadas vibrantes, las plantas del salón verbrillando en la tarde'.

Seguimos viendo papeles, copias amarillas de escritos que a menudo se conservan junto al original como indicio de que nadie ha sido su receptor, de que no han sido leídas de nuevo hasta ahora: 'Ground, era tal su
situación que lo repetía en todos lados, que lo pintaba de colores en piedras de la playa de Calahiguera, en poemas sin corregir, en todo lo que escribía. Ground era la fórmula, la palabra mágica a cuyo conjuro cambiaría el mundo, el amuleto para sobrevivir'. Así se inicia un escrito fechado en la primavera de ese 82.

Así se llega a una carpeta transparente donde se guarda el Manifiesto de los Inexistentes, escrito el 1 de octubre de 1982 cuando ya ni un terremoto hubiera evitado la aplastante victoria del PSOE en las elecciones del día 28, cuando incluso quienes entreveían la mentira colaboraron al impulso irresistible de fraguar la mayoría absoluta más fuerte y más larga de nuestra historia [electoral].

Apenas se repartieron dos docenas de ejemplares a gentes escogidas al azar, desde seguidores del Maharishi en Gerona a una escuela védica de Granada, pasando por un dominico de Valladolid experto en ovnis, budistas tibetanos de Monóvar, en Alicante, y un futurólogo, un higienista, un cienciólogo y un adventista del séptimo día. Un año después se publicó en parte en las paginas verdes del diario 'Pueblo' y en la primavera del 84 también en la revista de las Comunidades del Arco Iris que Emilio Fiel impulsaba desde Alcocer, en Tarragona.

'gRRound! declara solemnemente no existir organizativamente hasta el momento, y su decisión inquebrantable de no existir nunca mas que como ramificaciones mentales no estructuradas, como corriente de vibraciones coincidentes a partir de individuos o núcleos o familias o tribus heterogéneos. Cualquier jerarquización orgánica será una traición al espíritu y los objetivos de Ground, que no pretende más que una presencia testimonial y una actuación puntual y espontánea. gRRound! estalla en España producto del azar, el destino o la necesidad, por pura casualidad y probablemente coincidiendo con iniciativas semejantes aun desconocidas por nosotros en otros puntos del planeta. Ground es una terminal de la conexión eléctrica universal. Pudiera estarse produciendo en estos momentos una mutación en la raza humana. El primer mandamiento es el respeto a la Fuerza. El segundo mandamiento es el respeto al Equilibrio Universal, el fin de la arrogancia suicida de nuestra especie. El tercer mandamiento es la Autenticidad Personal, el conocerse a sí mismo, el aceptarse. La sintonización gRRound! se tiene o no se tiene y se sabe y se distingue por sí misma sin necesidad de atuendos, banderas, claves y gestos; no hay un ritual gRRound! y aquel que desarrolle sistemas de exclusión o cohesión basados en signos externos traiciona su espíritu'.

Después vendría el libro La Alternativa Cósmica con entrevistas con Adnam Sirhan, Emilio Fiel y Gerardo Arcaínos, a las que se añadió posteriormente la de José Silva, creador del Silva Mind Control. Luego la novela gRRound!, que permanece impublicada hace una década y que prevé lo que ocurrirá en torno al final del milenio.

En 1985, aparecieron varios números del boletín del mismo nombre, precedente del actual Boletín Ong, realizado con máquina de escribir y difundido a base de unas decenas de fotocopias. En aquellos días, el filósofo Salvador Pániker, poco antes o poco después de escribir el prólogo al libro de la Ferguson -'La Conspiración de Acuario'- que traduciría al fin su editorial Kairós, publicó un artículo en las páginas de opinión de El País llamado así, La Conspiración de Acuario. ´Conciliar los antagonismos desde un nuevo lugar meta, generar una nueva racionalidad, reencantar el mundo, apuntar a lo improbable. Son muchos quienes exploran en esta nueva dirección. Son los miembros invisibles de la llamada Conspiración de Acuario', escribe y no es que tenga muchos ecos en aquellos momentos.

Pero aun era pronto en el páramo ibérico y el resto de década fue silencio tras1986, cuando se inicia en España el segundo desarrollismo consumista, esta vez impulsado por los que habían prometido el cambio: en ese momento, unos pocos, muy pocos, creen ver posibilidades de articular públicamente una alternativa al vale todo del PSOE. Hacen listas de personas y grupos que podrían participar. Todo se queda una vez más en nada. En esa larga travesía sólo Luis Lázaro, el impulsor de Netopi, Psinauta, El Molino, el Gran Almirante Orbital de los 80, apoya la idea más allá incluso de la desesperanza de quienes la habían formulado, y mantiene viva la llama. Se publica una columna de opinión titulada gRRound! en El Independiente, primero en su etapa de semanario y luego ya como diario en la portada de su suplemento Planeta Tierra. Llega la Nave de Veza con nuevas energías y, final del principio, el 23 de febrero del 90 en Oviedo, -principio de década, lugar de poder y reconquista-, tiene lugar la contrapresentación pública de Grround! en un acto incalificable en el teatro Campoamor donde es sometido a una tremenda prueba de purificación. Después, el Manifiesto del Yastá, leído en la sala del mismo nombre de Madrid, y después, quizás, nada.

Madrid, 24 de noviembre de 1992'.

(1) 'Ranbir' es el nombre que le otorgó Yogui Bhajan, el introductor del kundalini yoga en Occidente, al titular de esta página cuando le conoció. Significa "el valiente en la batalla" o "héroe de la batalla". Es un nombre masculino de origen sánscrito y punjabí que se forma a partir de dos elementos: "ran" (guerra o campo de batalla) y "bir" o "veer" (valiente o héroe).