En la revolución francesa y sobre todo en su rápida evolución hacia la dictadura, se esconde una de las más apasionantes historias de los tiempos modernos. Son infinitas las teorías revisionistas, los nuevos enfoques, las propuestas originales, los plagios, pero siempre llegamos al mismo sitio: había que acabar con el viejo régimen y no fue posible, como nunca lo es, hacerlo racional y ordenadamente. Lo que vino fue un desastre y el desastre duró siglos de lenta evolución y mejora. Hasta llegar a hoy mismo, donde hay signos de que la pescadilla está a punto de morderse la cola.
Algunos piensan que la muerte de Stanislawa Przybyszewska en 1935 se debió a su fijación delirante con la Revolución Francesa. En sus ltimos años databa sus cartas con el calendario del 18 Brumario y se transformó en una especie de medium del espíritu de Robespierre, a quien le atribuía dotes visionarios sobre todo el desastroso sino del capitalismo. Además de Sprawa Dantona (1929) escribió Thermidor (1935), sobre el mismo tema. El caso Danton no se estrenaría hasta 1967 y sería ya en 1975 cuando el famoso Andrej Wajda presentará su versión en los escenarios, de la que saldría su gran película de 1983.
Fue una versión realista pero politizada, que buscaba traducir a Danton en el sindicato Solidaridad de Lech Valesa y a Robespierre en el régimen burocrático y autoritario de la Polonia socialista. Se discutió en su momento y probablemente con razón. Es lógico que en la Polonia actual, católica y capitalista hasta las cachas, llegara una revisión y de ella se ha hecho cargo Jan Jan Klata (1973), símbolo rompedor de una transición con fisuras y sombras, como todas, un niño prodigio que a los doce años ganó el concurso organizado por el Teatro Contemporáneo de Wroclaw con su primera obra, Elefante verd; que después ha jugado al énfant terrible y que ahora presenta el serio dilema Danton-Robespierre en versión desmitificadora, entre continuas referencias a la cultureta pop de las pasadas décadas.
Robespierre es un psicópata ciclotímico armado con una sierra eléctrica y Danton un arrogante mamarracho. Los personajes que secundan a ambos son cuadrillas de gamberros con peluca. De la viciosa joven amante de Danton y de la tonta esposa de Desmoulins ni hablemos. Y sobre todos los excesos se eleva una Marianne -la Agustina de Aragón de los franceses- enloquecida y haciendo pedorretas. Hemos comenzado intuyendo el abismo del terror iniciado entonces -brutal injusticia en nombre de la libertad- y terminamos en un cortocircuito interminable de flashes, carreras, ruidos y caos que podría entenderse como metáfora del resultado final de dos siglos de revoluciones fallidas, pero que en realidad es sólo el remate pirotécnico de una propuesta fallida.
Nos dicen que El caso Dantón -estrenado en 2008, presentado en Buenos Aires en 2009- es un drama político irreverente y carnal con referencias a la cultura postmoderna, que pulveriza lo grandilocuente, que es desacralizador, que pretende condenar cualquier ampulosidad discursiva; una estructura desmitificadora de desencanto y cinismo. Pero más bien parece un chiste desproporcionado, una pataleta desaforada, una boutade nihilista que busca la fama fácil que acompaña a todas estas tonterías. Personajes históricos travestidos en estrellas de La Noria. Un pastiche en el que famoseo y sexo eclipsan política y filosofía. Lo mismo, terminará ocurriendo.
El dilema Danton-Robespierre sigue vivo. Las dudas sobre la Revolución Francesa son de rabiosa actualidad. La marcha hacia la libertad, la igualdad y la fraternidad apenas ha comenzado. Nos podemos reír de todo ello, pero sería mejor aportar algo. Y sin la arrogancia oportunista que en el fondo es lo que en realidad irrita.
VALORACIÓN DEL ESPECTCULO (del 1 al 10)
Interés: 8
Adaptación: 6
Dirección: 6
Interpretación: 8
Escenografía: 5
Realización: 0 (por los subtítulos)
Producción: 7
TEATRO ESPAÑOL
Las Naves del Matadero
EL CASO DANTON
(Sprawa Dantona)
de Stanislawa Przybyszewska
Adaptación y dirección: Jan Klata
Compañía Teatr Polski de Wroclaw
Adaptación de texto, dirección y pruebas: Jan Klata
Adaptación de texto y dramaturgia: Sebastián Majewki
Escenografía Mirek Kaczmarek
Movimiento escénico Macko Prusak
Diseño de luces Justyna Lagowska
Reparto: Kinga Preis, Anna Ilczuk, Katarzyna Straczek, Marcin Czarnik,
Wieslaw Cichy, Wojciech Ziemianski, Bartosz Porczyk,
Andrzej Wilk, Marian Czerski, Edwin Petrykat, Zdzisaw
Kuzniar, Miroslaw Haniszewski, Rafal Kronenberg, Michal
Opalinski y Michal Mrozek
Madrid, 28 y 29 de octubre
Duración: 160 minutos.