Fue una artista profesional, y su pintura delicada y sutil, más que reflejar la esencia femenina reflejó la esencia impresionista, aquella nueva visión de floreros e interiores, de bodegones y jardines que rompía con las ínfulas historicistas y significantes de la anterior generación. Sólo pintó tres autorretratos en su vida pero había algo muy suyo en todos sus cuadros de mujeres, que son la gran mayoría de su producción. Pintó a su hermana, a su hija, a sus amigas, y en todas se pintó a sí misma, a aquellas afortunadas mujeres de la clase alta destinadas a ser sólo esposa y madre, cuya vida acomodada escondía una frustración resignada que ni siquiera llega a esbozarse en sus dulces rostros.
La artista estuvo preocupada de manera especial por el estudio de la luminosidad
y el color, y compartió el interés de los demás impresionistas por los reflejos de la luz. Casada con Eugène Manet, el hermano de Édouard Manet, ya participó en la mítica Primera Exposición Impresionista de 1874. La educación artística oficial de la École de Beaux Arts no estaba entonces abierta a las mujeres, pero junto a su hermana Edma, a la que estaría estrechamente unida, como siamesas explica la comisaria Alarcó, asistió a clases privadas para jóvenes aficionadas. JosephBenoît Guichard animó a ambas hermanas a entrar en el Musée du Louvre como copistas, ocupación habitual de los jóvenes pintores de la época. En 1858, descubrieron a Henri FantinLatour y Félix Bracquemond, un contacto que pudo favorecer que su nuevo maestro, Achille Oudinot, les propusiera pintar al aire libre. Gracias a Oudinot conocieron a Camille Corot, que influyó en ellas de forma determinante, y gracias a FantinLatour conocieron en 1868 a Édouard Manet, para el que Berthe Morisot se convirtió en modelo destacada de varias de sus obras, entre ellas El balcón (186869), inspirada en Las majas en el balcón (c. 180812) de Francisco de Goya. A partir de entonces, Morisot y Manet mantuvieron una estrecha relación artística y personal.
solitario su actividad pictórica. Su temática, en la que siempre habían
predominado los ámbitos domésticos, se centró an más en escenas protagonizadas por sus propias hermanas y los hijos de éstas. Cuando en 1874 nació su hija Julie, ésta se convirtió en su nueva protagonista.
El espejo de vestir, de la Colección Permanente del Museo, presentado en la Tercera Exposición Impresionista de 1877, es la obra que se encuentra en el origen de esta exposición. Ejecutada con una delicada factura de suaves pinceladas, muestra a una joven vistiéndose pausadamente frente a un espejo de estilo Imperio. Buscando sus orígenes la jefe de conservación de Pintura Moderna del Thyssen contactó con el Mamottan y así empezó lo que hoy se muestra.
Aproximación a la exposición (del 1 al 10)
Interés: 7
Despliegue: 7
Comisariado: 7
Museo ThyssenBornemisza
BERTHE MORISOT. La pintora impresionista
Colección del Musée Marmottan Monet, París
Del 15 de noviembre de 2011 al 12 de febrero de 2012
Comisaria: Paloma Alarcó
Paseo del Prado 8, 28014 Madrid.
De martes a domingo de 10.00 a 19.00 h. Los sábados de 2011 de 10.00 a 23.00 h.
Más información: www.museothyssen.org