guía cultural

Fuegos de artificio de un ‘castrato’ simulado

José Catalán Deus | Martes 15 de noviembre de 2011

Hay noches en que el pblico se muestra ávido de aplaudir, volcado desde el primer momento, rendido a algo misterioso que va más allá de los indudables méritos, que es el tributo fervoroso de la masa al consagrado. La segunda de Las Noches del Real vivió un enorme éxito de Fuegos de artificio de un castrato, un recital de arias de óperas de Händel y Vivaldi, a cargo del contratenor Philippe Jaroussky acompañado de la Apollos Fire (The Cleveland Baroque Orchestra) bajo la dirección de Jeannette Sorrell.

Puede que de niño, Jaroussky viera la película Farinelli, il castrato estrenada por Gérard Corbiau en 1994. Representó la reintroducción al gran pblico de un fenómeno musical olvidado, los castrati aquellos cantantes que protagonizaron la historia de la ópera en la época barroca, en la que tres cuartas partes de los papeles masculinos eran para ellos. Los indudables paralelismos con nuestra época de aquel momento de estancamiento político y sofisticación cultural, la poderosa irrupción actual del tercer género en la vida social occidental, y la bsqueda de un destino por los cantantes contratenores, prácticamente sin papeles en la msica posterior, han confluido en aportar un renovado interés por esas voces mitad masculinas mitad femeninas que se sitan en un terreno inaudito largo tiempo inexplorado.

Como resulta imposible volver al procedimiento tradicional -niños castrados para conservar su voz aguda- voces femeninas de contralto primero, y voces masculinas de contratenor posteriormente, han venido a cubrir el cada vez más demandado hueco. Ninguna de las dos variantes es perfecta, y cuando se rodó la película citada se recurrió a la alta tecnología para crear una voz virtual que combinando las de un contratenor y una soprano, poseyera la precisa tonalidad de la de los castrados de hasta tres octavas y media, sus agudos femeninos y sus graves masculinos en una prodigiosa síntesis.

Philippe Jaroussky no puede conseguir ese milagro, pero se ha destacado en cabeza de los cada vez más numerosos cantantes que hoy día frecuentan el repertorio castrato. Su tesitura se acerca a la de mezzosoprano y tiene más dificultades en los graves, aunque afirma que con el tiempo está avanzando. Es el primer contratenor superventas de la historia. Sus dotes mediáticas le han convertido en una figura internacional.

El cantante francés no era un desconocido en Madrid. Hace un año protagonizó en el Real una inolvidable Lincoronazione di Poppea de Claudio Monteverdi, bajo la dirección musical de William Christie al frente de Les Arts Florissants y la dirección escénica de Pier Luigi Pizzi. Su personaje Nerón no causó estrépito, incluso puede que su colega Max Emanuel Cencic como Otón resultara más impactante.

Pero en todo caso y por razones que se nos escapan, se le esperaba en olor de multitud. Las localidades, agotadas, y sonoros bravos desde su primera intervención. Todo un tanto exagerado aunque fuera sin duda una gran noche a la que contribuyó en no menor medida la directora estadounidense Jeannette Sorrell con el conjunto Apollos Fire, el cual formó ella misma hace ya muchos años y ha elevado a la excelencia en la interpretación barroca. Y con el que acaba de terminar una gira por estados Unidos acompañando a Jaroussky. Vivaldi se agiganta en las cuerdas de sus doce componentes, los cuales alcanzaron la máxima excelencia con la Sonata en trío en re menor, La Follia, sin dejar de valorar el concierto para dos violonchelos y una aportación instrumental poco menos que reveladora.

Philippe Jaroussky cantó tres arias de Händel en la primera parte y otras tres de Vivaldi en la segunda. Y respondió a los vítores y ovaciones con tres bises: Alto Giovani, el aria de Porpora que tan famoso hizo a Farinelli; Venti turbini del Rinaldo de Händel, y Ombra mai fu del Serse también de Händel. Los que esperábamos Lascia chio pianga tuvimos que rendirnos al resto. En diciembre serña el turno del Liceo del Barcelona y del Teatro Colón de La Coruña, dentro de una gira mundial que compatibiliza con continuas grabaciones, y compromisos operísticos entre los que figura la nueva producción de Giulio Cesare de Händel que se verá en el próximo Festival de Salzburgo o la nueva Caravaggio hecha a su medida por la compositora francesa Suzanne Giraud, que se estrenará en el Teatro de Metz el próximo mes de mayo. Hace mucho tiempo que no paso más de una semana seguida en casa.

Tiene Philippe Jaroussky don de gentes y carisma de personaje. Y se declara espiritual y ateo al mismo tiempo. A los contratenores se nos ama o se nos odia. Mientras a unos les parece ridículo que un hombre cante tan agudo, otros ensalzan nuestra voz y piden que se nos den papeles femeninos. Y añade: Del Real tengo muy buenos recuerdos porque fue el primer gran teatro de ópera donde canté, en el año 2000. Hacía el papel de Alecto en Celos aun del aire matan, y aunque fue una intervención pequeña cuando era muy
joven, me marcó mucho.

Philippe Jaroussky, Jeannette Sorrell y el conjunto Apollos Fire encontraron una conjunción casi perfecta y elevaron este recital barroco a muy altas cotas de excelencia.

INAUGURACIÓN ESLAVA

En la primera de Las Noches del Real, Neville Marriner, al frente de la I. Culture Orchestra, dirigió un programa que ha viajado por Europa -Estocolmo, Kiev, Berlín, Bruselas, Londres, Madrid y Varsovia- en nombre de la Presidencia Polaca del Consejo de la Unión Europea. Se iniciaba y clausuraba con obras de Chaikovski El Voyevode y la Sinfonía n 4 e incluía entre ambas el Concierto para violín y orquesta n 2 de Szymanowski, con la violinista alemana Arabella Steinbacher como solista.

La I. Culture Orchestra está formada por la primera generación de jóvenes msicos de la era post-soviética y tutelada por el Instituto Adam Mickiewicz. Sus componentes, de entre 18 y 30 años y procedentes de Polonia, Bielorrusia, Armenia, Azerbaiyán, Georgia, Moldavia y Ucrania, han trabajado intensamente durante un largo período de residencia en la ciudad polaca de Gdansk. Fueron seleccionados por un jurado internacional formado por el director Pavel Kotla y solistas procedentes de las más prestigiosas orquestas europeas. Es una de las muchas iniciativas con las que se intenta impulsar la llamada Asociación Oriental, puesta en marcha por la Unión Europea en 2009 con el objetivo de avanzar en la estabilidad política y económica de estos países, parte imprescindible en la identidad cultural europea.

Marriner tiene 87 años pero mantiene la batuta con firmeza y precisión. Puso en pie una Cuarta de Piotr Ilich Chaikovski (1840-1893) como no es fácil escuchar, con una pulcritud y claridad para definir las intervenciones de las secciones orquestales absolutamente explendorosa. Bajo su tutela esta jovencísima orquesta alcanza una calidad muy notable.

Es difícil en un mismo programa enfrentarse a la altura de Chaikovski, pero el Concierto para violín y orquesta n2 de Karol Szymanowski (1882-1937) confirmó la inspiración y altura del autor de Krll Roger, la ópera que pudo disfrutarse en la temporada pasada de este Teatro Real.

TERCERA Y CUARTA

Las dos próximas galas estarán a cargo del director ruso Valery Gergiev. Tras Roméo et Juliette de Hector Berlioz en la tercera, con el Coro y la Orquesta de la Comunidad Valenciana, y Ekaterina Gubanova en el papel estelar, abordará en la cuarta un repertorio que domina, Petrushka y la Consagración de la primavera de Stravinski, y Cantos y danzas de la muerte de Musorgski. Para algunos, Gergiev es uno de los mejores directores de orquesta del mundo de la generación posterior a 1950. Lleva 23 años dirigiendo la Orquesta del Teatro Mariinsky de San Petersburgo y en este tiempo ha desarrollado un gran repertorio y unaforma de trabajar que es proverbial. De ahí que se haya convertido en uno de los mejores mensajeros del gran legado musical
ruso en todo el mundo. Su héroe es Furtwängler, el director alemán que sucedió a Richard Strauss al frente de la Ópera de Berlín, gran intérprete de Beethoven, Bruckner y
Wagner, cuyo estilo heterodoxo e hipersensible hipnotizaba a los msicos y al auditorio. Estuvo en el Real en enero de 2009 para dirigir Oedipus Rex y Le rossignol de Stravinski.

LAS NOCHES DEL REAL

Noviembre 8
Arabella Steinbacher (violín)
Sir Neville Marriner (director musical) I. Culture Orchestra
Chaikovski. Szymanowski

Noviembre 12
Philippe Jaroussky (contratenor)
Jeannette Sorrell (directora musical) Apollos Fire
Händel. Vivaldi

Diciembre 11
Valery Gergiev (director musical)
Ekaterina Gubanova (mezzosoprano)
Antonio Poli (tenor) / Mikhail Petrenko (bajo)
Francisco Perales (director del coro)
Coro de la Generalitat Valenciana
Orquesta de la Comunitat Valenciana
Roméo et Juliette de Hector Berlioz

Diciembre 13
Valery Gergiev (director musical)
Orquesta del Teatro Mariinski de San Petersburgo
Petrushka y La consagración de la primavera de Stravinski.
Cantos y danzas de la muerte de Modest Musorgski.