Fue apropiada la fecha de estreno de esta comedia fantástica que a pesar de entrelazar tres tramas con pericia, necesita para pblicos no tan familiarizados con el argumento como los angloparlantes, una mejor sinopsis que la del programa de mano. Para la boda de unos aristócratas se encarga una representación teatral a un grupo de artesanos aficionados. Su mundo real se verá invadido por ninfas y faunos. Un triple juego de historias paralelas, tres universos amorosos -el de la razón, el de la pasión y el del trabajo-, tres dimensiones musicales y un argumento coreográfico que ana tradición e innovación, danzas y msicas clásicas y modernas, baile y pantomima, despliegues audiovisuales y vestuarios impactantes, una estructura aérea cambiante y una motoreta de lo más versátil para correr por el escenario inyectando elixires mágicos.
Maillot ha colocado a Les Ballets de Montecarlo en un podio indiscutible de excelencia clásica evolucionada. Pocos como él pueden presumir de una síntesis tan lograda entre la técnica tradicional de máximo nivel y la innovación más contemporánea. Es posible que el grupo de artesanos tenga demasiado protagonismo, prolongando excesivamente un espectáculo que resultaría más compacto en hora y media sin intermedio. Pero la concepción, dirección y escenografía de Le Songe son un conjunto armónico de excelencia innegable, a pesar de ciertas dificultades de comprensión y alguna deriva redundante.
La escenografía despliega toda su belleza en una bóveda celeste cambiante, una esculturá móvil de inspiración a lo Calder que no es novedad en los escenarios europeos pero que quizás si es la más armónica de las que hemos visto. A ras de tierra, casi nada. Dos dunas movibles a las que los bailarines y actores extraen enorme partido, algunos módulos y poco más reseñable. Mínimos elementos pues, efectivos, precisos e insinuantes como exigen los cánones, ensalzados por una iluminación perfecta. Pero si hubiera que destacar algo por encima de todo, casi nos quedaríamos con el vestuario.
Este Le Songe inspirado en la obra de William Shakespeare, ha tenido en Madrid recientes precedentes teatrales. En septiembre de 2009 pudieron verse dos versiones teatrales casi simultáneas, la de Irina Brook y la de Helena Pimenta con la compañía Ur Teatro: reseñamos ambas y nos gustó más la adaptación española que la francesa.
Qué quieren que les diga. Maillot y Les Ballets de Montecarlo son todo lo decadente que estos tiempos feos y antiestéticos precisan, su candidez es vacuna ante la desconfianza imperante, su inocente mirada un respiro entre tanto resabiado. No se puede vivir de estética pero tampoco sin ella. Y la aportación de este escenógrafo y este cuerpo de baile es impagable.
Vídeoclips de la obra:
Aproximación al espectáculo (valoración del 1 al 10)
Interés: 7
Concepto: 7
Coreografía: 8
Interpretación: 8
Escenografía: 8
Iluminación: 8
Vestuario: 9
Realización: 9
Producción: 9
TEATROS DEL CANAL
LE SONGE
Basado en El sueño de una noche de verano de W. Shakespeare
LES BALLETS DE MONTE CARLO
http://www.balletsdemontecarlo.com/
Coreógrafo-director: Jean-Christophe Maillot
Coreografía y puesta en escena: Jean-Christophe Maillot
Adjunto a la puesta en escena: Nicolas Lormeau
Msicas: Felix Mendelssohn, Daniel Teruggi y Bertrand Maillot
Escenografía: Ernest-Pignon Ernest
Vestuario: Philippe Guillotel
Luces: Dominique Drillot.
Con la ayuda del Gobierno del Principado de Mónaco
Patrocinadores: Suisscourtage, CFM, Les Thermes, Rolex.
Del 6 al 14 de enero de 2012
www.teatroscanal.com