Una exposición recoleta en la que se presentan diez óleos nunca expuestos del pintor veneciano Giandomenico Tiepolo, sirve a la Fundación Juan March de enlace entre la pasada Aleksandr Deineka (1899-1969). Una vanguardia para el proletariado y la próxima de gran formato. Son diez pinturas que por su unidad estilística, su idéntico tamaño y la similitud de atuendo y actitudes de sus protagonistas, han sido consideradas una serie. Son diez cabezas, dos de las cuales corresponden a hombres maduros y barbados, y las ocho restantes a mujeres jóvenes y hermosas. Proceden de una colección particular española cuya identidad no ha sido revelada. Puede elucubrarse a gusto sobre el parecido de los dos varones y de las ocho mujeres respectivamente entre sí, pues se ignora si corresponden a modelos reales. Un detalle de clasicismo barroco, un pequeño oasis acogedor en el invierno madrileño.
Giovanni Domenico Giandomenico fue hijo de Giambattista Tiepolo, el patriarca de la saga familiar completada por el otro hermano, Lorenzo. En1762, Giambattista Tiepolo (Venecia, 1696- Madrid, 1770) llegó a Madrid con el encargo de pintar al fresco la bóveda del Palacio Real. Su intención inicial era retornar a su patria al concluir esta pintura, pero en Madrid encadenó encargos sucesivos hasta su muerte. Vino acompañado sus dos hijos: Giandomenico y Lorenzo, que colaboraron con Giambattista hasta su muerte, originando muchas dificultades para individualizar la obra de cada uno de los tres Tiepolo.
Pertenecen a un género conocido como Retratos de fantasía, con una fecunda y larga tradición en Venecia, un género que inventa personajes y cuyo maestro por antonomasia fue Rembrandt. Existe otro juego formado por cuatro soberbias cabezas de viejo en la colección del marqués de Perinat (Madrid), y uno más se conserva en el Museo Lázaro Galdiano (Madrid), que, por estar integrado por ancianos barbados (una pintura) y mujeres jóvenes (otras cuatro), es el que más se aproxima al nuestro.
Del éxito cosechado por Domenico con este género habla la diversidad de copias existente y la dificultad para atribuirlos correctamente a los diversos miembros de la saga familiar. Durante los ocho años de estancia en Madrid, su producción tuvo dos vertientes fundamentales. Por una parte, realizó una importante labor decorativa en el nuevo Palacio Real de Madrid, primero como ayudante de su padre en el fresco del Salón del Trono y más tarde como responsable de la decoración al fresco de siete salas, dos grandes y cinco de tamaño reducido, labor que realizó entre 1763 y 1765. Además, en su etapa española se datan algunas de sus obras al óleo más célebres, en las que se percibe un sorprendente aroma veneciano, como El Burchiello ahora en el Kunsthistorisches Museum de Viena, o La salida de la góndola, de la colección Wrightsman (Nueva York).
A la muerte de su padre en 1770, y a diferencia de su hermano Lorenzo, que decidió permanecer en España, Giandomenico abandonó la corte para volver a Venecia, desde donde continuó trabajando para clientes españoles, concretamente para la iglesia de los clérigos regulares de san Felipe Neri de Madrid, para la que entre 1771 y 1772 realizó una serie de ocho pinturas de la Pasión de Cristo, que actualmente se conserva en el Museo del Prado. Pero se enfrentó con un panorama que presagiaba el final del exuberante mundo de los Tiepolo, sustituido por los partidarios del retorno a un ideal de belleza grecolatino.
Aproximación a la exposición (del 1 al 10)
Interés: 6
Despliegue: 6
Comisariado: 6
Fundación Juan March
www.march.es
GIANDOMENICO TIEPOLO (1727-1804). DIEZ RETRATOS DE FANTASÍA
Comisario, Andrés Úbeda de los Cobos
Del 1 de febrero al 4 de marzo
Horario
Lunes a sábado:
11.00 a 20.00 hs.
Domingos:
10.00 a 14.00 hs.