Bien está reponer este clásico estpidamente arrinconado. Pero Los intereses creados es una obra bien difícil de adaptar, en la que no pasa nada, los personajes son arquetipos que por no tener no tienen ni nombre, y carece de coordenadas espacio-temporales a las que agarrarse. El actor José Sancho se ha atrevido con generoso apoyo institucional, pero la tarea necesitaba mucho más saber que el puesto en juego. El resultado es un pasatiempo grato para clases medias muy, muy tradicionales. Desperdicia la oportunidad de reciclar el gran teatro burgués español a base de indagación intelectual, calidad artística e innovación creativa. Sin dosis mínimas de todo ello no se podría ver tampoco hoy día ni a Ibsen ni a ninguno de los grandes contemporáneos europeos de don Jacinto Benavente.
José Sancho está de nuevo en la cresta televisiva. Pero aquí representa a un Crispín mediocre, ya de por sí poco creíble en la trama original, al que sólo da vida con esos trucos de oficio, esos énfasis y aspavientos en las frases más intencionadas, esas coletillas castizas del habla popular. Personaje difícil ciertamente, de intervenciones prolijas y literarias, pero del que no sale triunfante.
La obra tiene tres tiempos: el de hoy mismo, el de Benavente y el de un nebuloso pasado remoto que, ayudado del argumento y del texto, evoca el siglo de oro aunque dice provenir de la comedia clásica a la italiana. Se ha optado por evitar toda complicación de espacio y tiempo y colocarnos en un simple baile de disfraces sin prestar la menor atención al aspecto (qué decir de los cabellos de Crispín y de Leandro), al gesto, a los modales y al ambiente general de la escena.
Los intereses creados ya era una antigualla cuando se estrenó, no se puede poner tal cual, hay que potenciar la idea central expuesta por nuestro Premio Nobel de Literatura de 1922: En este mundo, mejor que crear afectos es crear intereses, y no conservar bajo ningn concepto el nombre de los personajes, esos Arlequín, Polichinela y cía. Probablemente habría que acortar el primer acto y quizás ambientarla en estos días, al fin y al cabo esta pareja de timantes tienen mucho que ver con el mundo de apariencias en que vivimos.
De Jacinto Benavente ya escribimos suficiente cuando se ignoró el centenario del estreno el 9 de diciembre de 1907 de Los intereses creados. Pasó el aniversario en la más absoluta indiferencia del mundillo teatral español, pero al menos la Comunidad de Madrid financió una edición conmemorativa de la obra y una lectura escogida en el Ateneo.
Aproximación al espectáculo (del 1 al 10)
Interés, 7
Versión, 6
Dirección, 5
Interpretación, 6
Escenografía, 5
Vestuario, 4
Producción, 4
Teatros del Canal
LOS INTERESES CREADOS
De Jacinto Benavente
Del 9 al 19 de febrero 2012
Ficha artística
Dirección escénica José Sancho
Diseño/realización de vestuario Francis Montesinos
Diseño de escenografía Josep Simón
Diseño de iluminación Juan Gallego
Ayudante de dirección Joan Carles Roselló
Ayudante de escenografía Eduardo Díaz
Efectos y Grabación de Banda Sonora Alberto Suesta (TGV)
Caracterización Inma Fuentes
Realización de escenografía Locura Producciones
Reparto (por orden de aparición)
Leandro JOSE MONTESINOS
Crispín JOSE SANCHO
Hostelero JUANSA LLORET
Arlequín MANOLO OCHOA
Capitán ANGEL FÍGOLS
Doña Sirena ALICIA RAMIREZ
Colombina ELENA SEGUÍ
Laura PAULA BARES
Risela ESTELA MARTÍNEZ
Polichinela PACO ALEGRE
Sra de Polichinela CESCA SALAZAR
Silvia NURIA HERRERO
Sr. Pantalón PACO VILA
Doctor CARLES ROSELLÓ
Mozo JORGE SAN FÉLIX.