'Los colores son la alegría de la vida' decía el pintor
Ernst Ludwig Kirchner (1880-1938) es considerado uno de los máximos representantes del expresionismo alemán, cofundador del famoso grupo Brcke [Puente] en 1905, y uno de los grandes artífices de la modernidad.
Pero esta exposición va más allá de su faceta famosa y se adentra en la segunda mitad de su vida, cuando perseguido por los trastornos mentales prosiguió una evolución personal más allá de ese movimiento. De esta forma, la muestra permite renovar de manera radical su percepción tradicional.
En sus ltimos años adopta un lenguaje abstracto, estático y ornamental, aunque an dominado por la fuerza del color y sin prescindir del todo del natural. Aterrorizado por el ascenso de Hitler, destruirá parte de su obra antes de suicidarse.
Vivísimos colores y pintura al natural de paisajes y personas: esas son sus señas de identidad. Pero la riqueza de su producción artística posterior a la Primera Guerra Mundial, durante su internamiento en sanatorios y su convalecencia en Davos, y bajo la inspiración de la Bauhaus, de Picasso, Le Corbusier y Léger, se descubre por primera vez en esta exposición en España. Un punto de inflexión importante en la interpretación de Kirchner. Cumplidos los 50 años de edad, seguía con preocupación el ascenso del nazismo. 639 de sus obras consideradas arte degenerado son retiradas de los museos alemanes, y es expulsado de la Academia de las Artes prusiana. La anexión de Austria a Alemania en 1938 lleva a sospechar una posible invasión de Suiza, donde se ha refugiado. Decidirá suicidarse el 15 de junio de 1938.
Es una visión inesperada de un artista del que creíamos conocer su obra; tendíamos a verle inmerso en el expresionismo, pero su evolución personal le llevó por caminos propios más allá de los de la vanguardia. En realidad, su etapa expresionista es un período corto en los 35 años de su vida artística. Se reinventó. Era un autodidacta más visual que intelectual, preocupado esencialmente por plasmar lo que veía y hacerlo asequible al pblico. En España hemos visto obras suyas recientemente en sendas exposiciones del Museo Tysssen, la inolvidable El espejo y la máscara de 2007, y 1914! La Vanguardia y la Gran Guerra de 2008.
Ahora se exponen 153 obras más 35 fotografías realizadas por el mismo. La muestra ha contado con la colaboración especial del Kirchner Museum Davos además de otros 26 museos y colecciones privadas. Se le atribuye un axioma: Los colores son la alegría de la vida.
Alguno de sus paisajes recuerda a Chagall y sus siluetas femeninas se asemejan a las de Matisse. Su técnica nace de Van Gogh y entre sus telas hay aromas de Picasso. Quizás su personalidad proceda de la forma de usar el color, esas llamaradas refulgentes que no tiene la realidad real contemplada con los ojos cotidianos, esa forma de elevar paisajes rurales y urbanos, retratos y escenas cotidianas al apoteosis cromático que poblaba su mente.
Aproximación a la exposición (del 1 al 10)
Interés: 7
Despliegue: 7
Comisariado: 7
Catálogo: 8
FUNDACIÓN MAPFRE
ERNST LUDWIG KIRCHNER (1880-1938)
Paseo de Recoletos, 23
Del 26 de mayo al 2 de septiembre de 2012
Comisariado: Karin Schick y Maria Luisa Barrio
Visitas-taller dirigidas a colegios y familias.